viernes, 27 de mayo de 2011

Doña Claudina Urrutia de Lavín


Doña Claudina Urrutia y Lily Lavín


"Vida de Doña Claudina Urrutia de Lavín

Pero creemos, con sinceridad, que una persona superior destacó su nombradía indiscutible por sus nobles prendas en los ámbitos de la caridad y de la política ciudadana. Ella fue dona Claudina Urrutia Urrutia de Lavín, nacida en Cauquenes en 29 de octubre de 1847 y fallecida en esta ciudad el 19 de octubre de 1948. Fue siempre brillante en su caridad cristiana y lo fue también en la política, porque ella atendió solícita y eficazmente a las necesidades y apremios de ambas, con sus virtudes propias de su gran corazón humano y de su natural talento para visualizar lo que era conveniente para el país; todo acompañado por sus notables don de gentes y don de mando. Por eso todo el pueblo le rindió siempre pleito homenaje. Las instituciones sociales y de beneficencia sabían de antemano que la bolsa adinerada de dona Claudina permanecía siempre abierta para ellas. Los políticos acudían a su casa asegurarse de su apoyo en votos y en dinero y varios prohombres de la alta política alojaban en su casa cuando estaban de paso por Cauquenes. Así, por ejemplo, don Arturo Alessandri Palma. Recuerdo de este instante que don Benjamín Vicuña Mackena estuvo en campaña política en febrero de 1876 en Cauquenes y en Pocillas. Yo me pregunto: ¿se acogería al hospedaje de Misiá Claudina?

Para honrarla, la Municipalidad de Cauquenes, acordó colocar en el frontis de su casa una placa cuya inscripción la enaltece sobremanera. Y luego se acordó cambiar el nombre de la calle principal de la ciudad, Colegio, por Avenida Claudina Urrutia.

Esta ilustre matrona era nieta del general don Domingo Urrutia Vivanco, el amigo de O’Higgins. Casó en el Ecuador don José Galo Lavín Arellano que fue Rector del Liceo de Cauquenes y Diputado por Maule al Congreso Nacional. Tuvo 11 hijos y larga sucesión. Uno de ellos, doña Luisa, contrajo nupcias con don Hernán Medina Fernández, hijo de Cauquenes también y tío carnal de mi madre Rebeca Boizard Medina de Benavente, quien sentía gran admiración por dona Claudina, porque ésta la recibía con cariño y un magnifico talante de señorío y espiritualidad, según me lo manifestó. También me contó que en el salón de recibo de doña Claudina había visto una copa de oro macizo, de regular porte, y habiéndole preguntado por la rareza de ella, la señora le expresó que la copa había sido donada a su pariente Miguel Urrutia por doña Gertrudis Soto-Aguilar, bisabuela de su esposo Diego Benavente, quien había sido mayordomo de su fundo El Parrón. En verdad, después pude constatar que ese caballero es mencionado como asistente en la confección del inventario de los bienes que ella poseía en la hacienda El Parrón y lo nombra como su mayordomo (protocolo de escrituras públicas de jueces de campo de Cauquenes de los años 1815-22, L. III Leg. Instr. Púb. Vol. 14, de fs. 328 a 329 vuelta).

En Cauquenes se han rendido sentidos y justos homenajes de recordación a varios parientes de doña Claudina. En 1950 la familia Urrutia de Avellaneda se dio cita en la ciudad con ocasión de la entrega de un estandarte de combate que se obsequió al Regimiento Andalién del General D. Basilio Urrutia, y de la inauguración del monumento en honor del General D. Domingo Urrutia Vivanco. Hubo bendición del estandarte y misa de campaña oficiada por el presbítero don Enrique Alvear Urrutia (después Obispo), y discursos varios y desfiles militares de colegios, y banquetes y baile. También se entregó al regimiento un Himno Urrutia. En el casino del regimiento se celebró un vino de honor, en el que pronunció la palabra en nombre de la familia don Enrique Urrutia Ibáñez. De igual manera, se entregó un retrato del General Basilio Urrutia al regimiento. El obispo Monseñor Enrique Alvear se hizo famoso en la iglesia y en el pueblo de Chile por su bondad ingénita y su adhesión total a los pobres, como se reconoció en el propio senado de la República en mayo de 1992."



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